jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Qué es BDSM?

BDSM (imagínela como BD-DS-SM) es una sigla en inglés formada de la siguiente forma: las letras B y D iniciales son de bondage ( ligaduras o ataduras, de bonds, cadenas) y discipline (disciplina), las D y S del medio, domination (dominación) y submission (sumisión) y las S y M finales, sadism (sadismo) y masochism (masoquismo). (¿Podría en castellano, entonces ser LDSM o ADSM? Pero nunca la vimos por ahí).

El acrónimo parece haber aparecido por primera vez en 1991 en el newsgroup (foro, muy usados al comienzo de Internet) alt.sex.

Según nuestro punto de vista, (y el de mucha otra gente, que cree que en realidad BDSM se debería llamar EPE, "erotic power exchange", intercambio erótico de poder) BDSM, que es percibido por el resto de la gente como algo acerca de dolor u agresión, es en realidad acerca de intercambio de poder. Uno manda, y el otro acepta ser mandado.

El dominante saca su satisfacción de la sensación de poder de someter al otro, de tener el control del otro a un grado en que uno no lo puede tener en la vida real.

El sumiso, de la sensación de indefensión de no tener control sobre lo que pasa, de entregarse al otro en una forma en el que uno no se atrevería a hacerlo normalmente.

Desde luego, entre personas normales, es fantasía. Ni el dominante tiene al otro en su poder para hacer lo que quiera sin límites, ni el sumiso corre ningún peligro real de que el otro abuse del poder otorgado.

Pero en la escena lo parece. Y esa es para mí la razón de que los demás, incluidos los psicólogos, no entiendan BDSM. Están tratando de entender por qué a alguien le pude gustar sufrir, que es secundario en las escenas, y no por qué alguien le gusta dominar o ser dominado.

Si bien no son de nuestro interés, el término engloba también otras prácticas y fetiches, (que consisten en alcanzar la excitación sexual por elementos no habituales), como ropa de cuero, tradicional símbolo de BDSM, adoración de los pies, besar u oler ropa del otro. También se incluyen los juegos de agua, como jugar con orina o materia fecal, y también vestirse y actuar como el otro sexo.

BDSM es, por lo tanto, un término que engloba diferentes tipos de fantasías que, a veces tienen poco en común salvo no ser las tradicionalmente aceptadas como sexo.

Desde luego, a nadie le gustan o lo excitan todas estas formas. Cada individuo tiene su fantasía personal, y a veces uno no entiende como al otro le puede gustar hacer algo que a uno le parece desagradable o repulsivo. Pero así es la gente, y hay que aceptarla como es. En EE.UU. dicen "Your kink is not my kink but your kink is okay" (Tu onda no es mi onda, pero tu onda está bien) (mientras sea consensuado, ya que seguro y sensato son términos relativos).

El dominar o ser dominado, el estar atado a merced de otro o el tener al otro a nuestra merced, el recibir o dar golpes son fantasías que disfrutan muchas personas si no la mayoría.

Se dice que más de la mitad de la gente tiene fantasías de algunos de estos tipos. Y de ahí el éxito de “Historia de O”, de “Belle de jour” o de “Nueve semanas y media”, y más recientemente, "La secretaria" que muestran prácticas de BDSM.

Algunas personas deciden hacer realidad sus fantasías, y actuarlas, y estas componen la comunidad de BDSM, que está compuesta por gente tan diversa como sus gustos y tan normal en su vida real como cualquiera.

El actuar las fantasías puede tomar muchas formas, como cualquier otro tipo de actividad. Puede ser en un encuentro con un conocido, (es peligroso para el sumiso someterse a desconocidos) puede ser pagando a profesionales (hay muchos), o puede ser practicado por parejas que comparten este interés.

Como en cualquier otra relación, compartir la fantasía con una persona con la que uno está íntimamente relacionado es la forma mas satisfactoria. El amor mejora el sexo y las fantasías, porque es la forma más profunda de compartir.

En cuanto a la práctica en sí, si el interés es el castigo, este puede ir desde unas palmadas suaves solamente para excitar, a una real paliza que deje al sumiso magullado por varios días.

Lo mismo ocurre en las otras prácticas. A algunas personas les basta la actuación, otras necesitan algo de acción, y otras sólo disfrutan con lo extremo.

La orientación sexual de los participantes puede ser, como en otros tipos de relación de pareja, variada. Se da entre heterosexuales, entre homosexuales o como práctica grupal.

BDSM se puede integrar a la vida de la pareja como actividad ocasional, en la que se juegan escenas por sí o como preludio al acto sexual, o puede ser una forma de vida permanente, como mantener una relación Esposo dominante/esposo dominado (en la que tanto la mujer como el hombre puede cumplir cualquiera de los papeles), o una relación permanente Amo/esclavo, en la que una persona da control total a la otra sobre su vida. (Bueno, más o menos total, ya que la relación Dominante/sumiso es muy compleja).

También puede ser una relación Señor/sirviente, en la que si la dominante es la mujer, a veces el hombre se viste de “mucama” y actúa como tal. En estos casos el castigo suele ser dado por "mal comportamiento" en la vida real.

Entonces, BDSM es diferentes cosas para diferentes personas. Y tal vez algo diferente para Ud. Lo único que es necesario es que ambas partes encuentren satisfacción de su papel en la relación. Después de todo, sólo es fantasía.